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  ACTUALIDAD CIENTIFICA
"Estudio Clínico Comparativo, sobre la Eficacia de los Sistemas Protaper
y K3 Valorando la Remoción Bacteriana"

OD. SUSANA GOMES AZEVEDO TAMPICO-TAMAULIPAS, MÉXICO
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE TAMAULIPAS FACULTAD DE ODONTOLOGÍA DIVISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO CENTRO UNIVERSITARIO TAMPICO-MADERO
TESIS DE ESPECIALIDAD EN ENDODONCIA

El propósito de este estudio fue comparar la eficacia de los sistemas ProTaper y K3, valorando la remoción bacteriana, utilizando hipoclorito de sodio al 2.5% como irrigante y EDTA como agente quelante. Fueron incluidos veintitrés sujetos con diagnóstico de necrosis pulpar y lesión periapical.

Las muestras fueron tomadas antes y después de la instrumentación y fueron enviadas al laboratorio de análisis. Las bacterias de cada muestra fueron cuantificadas en U.F.C. Las muestra iniciales confirmaron la infección de los conductos. Se evidenció una reducción bacteriana estadísticamente significativa en cada uno de los grupos. Los resultados de este estudio no arrojaron diferencias estadísticamente significativas entre ProTaper y K3 con respecto a la habilidad para reducir bacterias.

Para lograr el éxito en el tratamiento endodóntico la tríada de la preparación mecánica, control microbiano, y obturación del especio del conducto radicular debe hacerse apropiadamente. La limpieza y la conformación del conducto radicular, están consideradas como las fases más importantes de esta triada y es la clave del éxito en endodoncia. Ésta remueve los factores patológicos del espacio del conducto radicular y también enriquece la obturación tridimensional del conducto (1,2,3,4,5,16).

Si nos basamos en los conocimientos actuales, parece ser que la mayoría de los cambios patológicos que se producen en el tejido pulpar y periapical así como los fracasos en los tratamientos endodónticos, son de origen bacteriano.

Sin embargo, cabe destacar que en este estudio, no se utilizó ningún agente desinfectante durante la instrumentación. Más adelante, alguno de los autores del anterior estudio realizaron el mismo procedimiento metodológico, pero añadiendo la irrigación con hipoclorito de sodio, encontrando un 61.9% de cultivos finales sin crecimiento bacteriano.

Coldero y cols. (77), valoraron la remoción bacteriana in vitro que producía un sistema de instrumentación de NiTi encontrando una reducción bacteriana del 81-94%. Siquiera y cols. (78), también comprobaron la eficacia de la remoción bacteriana mediante la instrumentación en un estudio in vitro. Hallazgos similares encontraron Rollison y cols. (81), y Peciuliene (10).

Sin embargo, aunque el análisis estadístico arrojó resultados positivos para los dos sistemas de instrumentación, el impacto clínico no es 100% satisfactorio.

Diecisiete de los veinte casos incluidos en el estudio, produjeron crecimiento cuantificable en la muestra final, siendo el grupo instrumentado con ProTaper el que presentó conteos finales más elevados; esto pudiera deberse a que los conteos iniciales para este grupo fueron superiores a los del grupo K3. Peciuliene y cols. (10), hallaron resultados parecidos, encontrando bacterias residuales, entre ellas E. Faecalis al realizar la instrumentación concomitante con irrigación con hipoclorito de sodio al 205% y EDTA.

Túmulos dentinarios, paredes sin instrumentar, o restos de tejido sin alcanzar, son sitios estratégicos donde las bacterias pueden escapar del desbridamiento. Lo anteriormente descrito, pudiera solucionarse quizás, incrementado el tamaño de la lima apical final.

Dalton y cols. (75), encontraron en su estudio que al ir incrementando la lima apical, se lograba una reducción bacteriana mayor, conclusiones similares a las que llegaron Rolisson y cols. (81), al comprobar que la lima Pow-R calibre 50 produjo una mejor limpieza que las limas ProFile y GT calibre 35. por el contrario, un estudio realizado por Yared y cols. (80), en dientes con periodontitis apical, no encontraron significancia estadística en la remoción bacteriana tras la instrumentación a calibres 25 ó 40 de limas de acero inoxidable.

En el presente estudio, se tomó la lima número 25 como instrumento apical maestro guiándonos por las indicaciones del fabricante, ya que nuestro principal objetivo era observar el comportamiento de cada sistema sin variar la técnica. Además, si nos fiamos por los resultados hallados por Yared y cols. (80), y nos basamos en el hecho de que las limas de los sistemas ProTaper y K3 poseen conicidades mayores que las convencionales, podríamos afirmar que un acabado en una lima 25 para los conductos mesiovestibulares resulta aceptable, puesto que aumentando de calibre corremos riegos de adelgazamiento excesivo o perforaciones en las paredes de los conductos, sobre todo, en el tercio medio donde este tipo de lima posee una conicidad mayor y donde suelen encontrarse las curvaturas.

Dos dientes fueron utilizados como controles negativos del experimento. Cada uno respondió positivamente a las pruebas de vitalidad, siendo diagnosticados como pulpitis irreversible.

Uno de los dos dientes produjo crecimiento bacteriano, aunque en poca cantidad; el otro no reflejo crecimiento alguno.

Esto, aunado al crecimiento negativo en la muestra de control de esterilidad, soporta la técnica de muestreo y sugiere que los dientes con vitalidad pulpar sin lesión periapical poseen pocas o ninguna bacteria.

Estas medidas pueden incluir el revestimiento intraconducto entre citas con medicación antibacterial, la combinación de irrigación y ultrasonido, entre otros.

Es importante destacar, que la anatomía de los conductos elegidos para este estudio (mesiovestibulares) es representativa de todas las configuraciones anatómicas que poseen los demás conductos radiculares que hallamos al realizar tratamientos endodónticos.

Por lo tanto, otros conductos más rectos y amplios pudieran ser más fáciles de tratar y lograr así liberarlos de infección.

Lo anteriormente expuesto quizás sea sólo una parte de la realidad, puesto que si nos fiamos por lo expresado por S. S. Socransky y cols., citado por Rolph y cols. (28), los resultados obtenidos en este y otros estudios, representan el 50% del universo bacterial en los conductos radiculares, ya que este autor afirma que únicamente el 50% de las bacterias en los conductos radiculares son cultivados.

CONCLUSIONES

En conclusión, no se encontró diferencia estadísticamente significativa (p=0.005) en la reducción bacteriana intraconducto entre los sistemas de instrumentación ProTaper y K3 utilizando hipoclorito de sodio al 2.5% como irrigante y EDTA al 17% como agente quelante. Ambos a su vez, promovieron una reducción bacterial estadísticamente significativa (p=0.005) para cada caso.

ProTaper logró un 78.2% de reducción bacteriana, y K3 alcanzó un 87.8%, dentro de este último grupo, 15% resultó libre de crecimiento bacteriano.

Sin embargo, el impacto clínico no es 100% satisfactorio, ya que la presencia de bacterias tras
la limpieza y conformación de los conductos fue notoria en el 85% de los casos en total.

En el grupo tratado con el sistema ProTaper se evidenció una mayor cantidad de bacterias residuales que en el grupo tratado con el sistema K3. Empero, esto pudiera deberse a que el número inicial de U.F.C. para el primer grupo fue mayor, aunque el análisis estadístico no haya revelado diferencias significantes entre los conteos iniciales de ambos grupos.

INTRODUCCION

Las técnicas e instrumentos de limpieza y conformación de los conductos radiculares difieren como consecuencia de la variedad existente, de las diversas investigaciones sobre ellas y de acuerdo a las preferencias y experiencia del profesional.

Sin embargo, el punto en el que la mayoría de los especialistas en endodoncia coinciden es en que el sistema de conductos radiculares se debe limpiar y conformar de la mejor manera posible, pero difieren con respecto a cuál pueda ser el mejor método. Por ejemplo, hay diferentes puntos de vista con respecto al terminus apical idóneo, al tamaño adecuado de preparación o alargamiento apical, a la utilidad clínica de los agentes quelantes, entre otras.

Sin embargo, pareciera existir acuerdos universales, como por ejemplo, la utilización de las limas K como primer instrumento de elección; ka irrigación como paso necesario para una adecuada limpieza y conformación, aunque el tipo y la intensidad de la misma son motivo de debate.

Estos ejemplos ilustran una realidad: no existe un sistema idóneo para todas las situaciones. Los métodos, los materiales y las técnicas cambian, mientras cada clínico se enfrenta a pacientes diferentes. Por tanto, el clínico sagaz debe ser experto en una serie de técnicas de limpieza y conformación para proporcionar el mejor tratamiento posible adecuado a las necesidades del paciente.

En este trabajo se aportan los conceptos y las aplicaciones de diferentes técnicas de limpieza y conformación de conductos, en especial los sistemas de Níquel Titanio ProTaper y K3, respaldados por la investigación de vanguardia.